(Es coautor de este texto Aitor Lakasta Zubero, concejal de Nafarroa Bai en el Ayuntamiento de Pamplona. Fue publicado en Diario de Noticias el 13 de octubre de 2011)
Ya se va
desgranando el rosario de recortes (hay quien dice ajustes) de ese papel mojado
a fuerza de enmiendas y tachaduras que es el presupuesto de Navarra. Se dice, y
el PSN pone como garantía de ello su presencia en el Gobierno, que no hay
recortes sociales, aunque empezaron antes incluso de que se anunciara el gran
recorte (en junio los de educación; otros aún madrugaron más, dándose la callada
por respuesta o no ejecutándose partidas). Pero los recortes no sólo son los
que se derivan directamente de partidas de gasto del gobierno de Navarra. También
están las menores transferencias a entidades públicas y privadas o a los
ayuntamientos, que alguna repercusión han de tener en el gasto social. El
Ayuntamiento de Pamplona da ejemplo denunciando los convenios que mantenía con
los Equipos Comunitarios de Infancia (ECI).






